Hace varios años, tal vez 4 o un poco mas; descubrí lo que era un podcast. Tenía un ipod video de 30 gb y había en él aparte de música, videos, imágenes, juegos: una parte para los podcast y yo no sabia que eran los podcast. Entonces buscando en internet, entendí, que eran simples audios. Eran como programas de radio pero grabados, y tu los podías descargar (previa suscripción gratuita) desde el itunes al ipod. Muchos de los podcast que encontré eran en ingles, había noticias, cosas cómicas, publicidad, gente hablando de religión. De entre los podcast en español estaban los de un grupo llamado dixo, eran como un conglomerado o varias personas que hacían podcast sobre distintos temas, cosas realmente interesantes, algunas de gran ingenio y harta sabiduría. Ahí estaba Fernanda tapia.
Recuerdo que disfrutaba enormemente de los podcast, me encantaba escuchar gente por los audífonos, no solamente música, sino gente compartiendo esos minutos de provocada soledad conmigo. Y es que en ver...
Entretejo tiras de palma seca para construirme un pasado, intento armar objetos que,en la imaginación, se trencen y en el mundo provoquen trance; un petate hace eso. Adoro el movimiento rítmico y escalonado que transforma en víboras mis pedazo s secos de palma, se mezclan y se pierden creando mágico aura. Hermosos petates que me colman de calma, tendidos en sinceros suelos de tierras ya olvidadas. Decoran espacios y purifican almas, arden con la pasión de hombres en pesadillas, arden con el temor de los cuerpos que buscan penetrarse y entregarse hasta saciar su trauma. Misterioso petate que velas mi sueño, te entrego mi carne, que me envuelvan en ti cuando los suspiros ya no moren en mi cara. Mi cuerpo también es tejido, mis músculos son fibras que se amarran, benditos los músculos del hombre, benditos los petates, bendito el movimiento que teje y construye. Me amarro al tiempo porque desprecio el olvido; seas futuro o presente, téjeme en el pasado porque es mas romántico.
Basta un gesto, una intención, una mirada...lo mínimo en la teatralidad que se máxima en la mente para incendiar el alma. Eso sucede al vivir 'Clausura del amor'; se incendia el alma, se encienden las ganas. El texto escrito por Pascal Rambert -Clôture de l'Amour- (traducido al español por Humberto Pérez Mortera) ha sido llevado a escena a través de las actuaciones de Arcelia Ramírez y Antón Araiza, dirigidos por Hugo Arrevillaga. La puesta que se presenta en el Teatro 'El Granero' del Centro Cultural del Bosque representa el desprendimiento de una pareja, un rompimiento que se desgaja en recuerdos de sexo, ternura y amor; reclamos y golpes que inundan hasta invadir el espacio del espectador. Un texto poderoso que cobra vida en el cuerpo y voz de dos actores que logran una comunión, una tensión abrumadora, dos monólogos se enfrentan en el escenario, las palabras se dan un espacio para atacar, aquello es un asunto de turnos: primero el actor, después la a...
Comentarios